El Oyster Perpetual 36 cuenta con la certificación Superlative Chronometer. Otorgado a cada reloj que sale de los talleres de Rolex, este título exclusivo atestigua su excelente rendimiento en la muñeca. Esta certificación interna está rigurosamente controlada por organismos suizos independientes y reconocidos a nivel internacional.
En 2026, la certificación Superlative Chronometer se refuerza con tres nuevos criterios de evaluación: resistencia al magnetismo, fiabilidad y durabilidad. Estos criterios se supervisan a lo largo de las etapas de diseño y fabricación de cada reloj: durante ellas se realizan cientos de pruebas y validaciones que contribuyen directamente al rendimiento del reloj. Se suman a los criterios establecidos con la redefinición de la certificación en 2015, a saber, la precisión, la estanqueidad, la cuerda automática y la autonomía. Ese año, Rolex instituyó un protocolo exclusivo de pruebas aplicadas al reloj terminado y realizadas en la propia manufactura, en instalaciones totalmente automatizadas. Las exigencias en materia de precisión son especialmente elevadas: evaluada tras el encaje del movimiento en la caja, esta debe situarse entre –2 y +2 segundos al día. El margen de variación admitido por la marca para la precisión de un reloj completo es, por tanto, mucho más reducido que el tolerado para la certificación oficial únicamente del movimiento.
El estatus de Superlative Chronometer se indica mediante el sello verde que acompaña a cada reloj Rolex y va acompañado de una garantía internacional de cinco años.